domingo, 21 de junio de 2015

Cómo transitan la secundaria gays y lesbianas

La escuela es uno de los ámbitos en donde el "bullying" es protagonista. Las cargadas de todo tipo son moneda corriente. Dos jóvenes que autopercibieron una sexualidad distinta de la heterosexual cuentan cómo atravesaron ese momento, qué sintieron y cómo sobrellevan las situaciones de discriminación. Aunque hay una ley vigente sobre educación sexual, predomina la falta de contención y de información sobre la temática.

Por Laura Loncopán Berti Melina Fit, para Diario Río Negro.
Fotos: Matías Subat


"Allá viene la torta"
NEUQUÉN (AN).- "Allá viene la torta". Así le dicen sus compañeros a Antonella cuando la ven por los pasillos de la escuela técnica a la que asiste. Enseguida aclara que esa expresión no le resulta ofensiva.  "Bizcochuelo". Eso, a veces, escucha en la calle. Ahí el terreno es más hostil que en el colegio, entonces responde: "Vení, mirá si soy bizcochuelo".

Antonella tiene 17 años y está en quinto. Vive en el barrio Gastronómicos y viaja en el ramal 6 de Indalo. Lleva lentes con patillas azules, pelo al ras y un jopo que le sienta bien a su sonrisa. Está de novia hace seis meses. En su curso son tres chicas. En primer año era la única.

"Me confundían con un chico los profesores. La preceptora por más que tomara lista todos los días, ella me tenía como un varón", aseguró.
Recordó que sólo una vez tuvo una mala experiencia con un profesor. Fue el de Cívica. "Ese año yo empecé a tener problemas de salud porque me habían encontrado insuficiencia renal, y no podía retener la orina y tenía que ir al baño. Y él no me dejaba, no me dejaba", afirmó. Agregó que el docente estaba en desacuerdo con el matrimonio igualitario. "Yo no opinaba, porque algunos se empacan y listo te llevaste la materia, y no la sacas más", señaló.

En el colegio se siente contenta. "Tengo compañeros que van a la iglesia, pero siempre me tratan con respeto", destacó. No es la experiencia generalizada. Una de sus amigas le dijo que en el secundario al que ella va no dejan que la pase a buscar su novia ni que la bese delante de los padres. A las chicas heterosexuales, eso no les pasa.

Cuando terminó séptimo grado se dio cuenta que era lesbiana. Ya desde quinto lo sintió. Sus amigos lo supieron primero y la bancan. Sus padres están separados. A su mamá se lo contó cuando cumplió quince años y a su papá el año pasado. "Mi mamá todavía no acepta. Mi papá me dijo que no tenía motivos para juzgar mi vida", manifestó. No llevó nunca a una pareja a su casa para no "incomodar". "Una vez que ya se lo decís, ya está. Aparte sabes que es tu vieja y por más que seas lo que seas te va a apoyar", completó.

Para Antonella la clave es "estar segura y afrontar las consecuencias, no queda otra." "La primera reacción de los padres es decir: "bueno es una etapa, está experimentando", sostuvo con seguridad.

Los contenidos sobre educación sexual integral los recibió en talleres y charlas informales. Contó que las charlas que dieron en algún momento en la escuela eran optativas por lo que muchos de sus compañeros no fueron, pero ella sí. Antonella quiere tener hijos algún día y le "choca un toque" que le digan que con dos mamás van a sufrir.  "Se trata de darles amor", contestó.

"Nadie te puede decir cómo vivir tu sexualidad"

NEUQUÉN (AN).- "Si tienen algo que decirme, díganmelo en la cara, porque es de muy cagón decir las cosas por atrás", les dijo Facundo a dos de sus compañeros de curso que lo venían hostigando hacía días por ser gay.

Tiene 18 años y cursó su secundaria en el IFD 6. En segundo año concretó la "aceptación" de su sexualidad, algo que lo supo desde siempre, pero que reprimía. "Trataba de ocultármelo a mí mismo y tratar de que no se note. Después de que se lo dije a las personas más importantes, no me preocupó tanto el resto", contó. Los más importantes eran su familia, amigos y amigas cercanas. "Siempre sentí mucho apoyo por parte de ellos y nunca sentí una mirada diferente, algo a lo que le tenía miedo", aseguró.

En la escuela fue donde encontró las mayores dificultades. Hizo primer año en una escuela privada, no se pudo adaptar y se fue a la pública del barrio Santa Genoveva.

"Mi curso siempre fue conflictivo. Había muchos grupitos, y uno en particular era insoportable. A un chico que era gordito le decían de todo, a las chicas y a las profesoras también", recordó. Por su sexualidad él también era blanco de cargadas, las que se intensificaron dos meses antes de terminar quinto año, cuando junto con una compañera se quejaron ante las autoridades de la escuela. "Habían tirado tomates podridos adentro del aula, no se podía estar, fuimos con la directora, ella entró al aula y les dijo que habían ido un par de compañeros a quejarse y les iba a dar una semana de suspensión", relató Facundo, que hoy estudia Historia en la UNC. "Nos sentimos re desprotegidos.

Cuando volvieron, volvieron peor, empezaron a hacernos comentarios feos sobre mi condición sexual y a mi compañera porque lloraba. Salíamos a los recreos y nos gritaban cosas en el medio del patio. También ponían cosas en las redes sociales y en los grupos de Whatsapp", agregó. Un viernes el tema saltó en una discusión con todo el curso y Facundo los enfrentó, les pidió que le digan las cosas en la cara. Sonó el timbre de salida y todos se fueron. Acudió nuevamente a la directora, hubo reunión de madres y padres, y finalmente a los chicos conflictivos los cambiaron de curso. "Al mes uno vino a pedirme disculpas", destacó Facundo.

Solamente en Biología vieron algo sobre métodos anticonceptivos. "Nadie puede decirte cómo vivir tu sexualidad. El paso más difícil es aceptarse uno mismo, no hay nada más lindo y gratificante que vivir la sexualidad libremente", aseguró.

Ley de Educación Sexual Integral

NEUQUÉN (AN).- La ley 26150 creó en 2006 el programa nacional de Educación Sexual Integral (ESI). El mismo tiene por objeto que docentes puedan impartir conocimientos sobre la temática a niños en todos los niveles educativos.
En Neuquén el Ministerio de Educación comenzó el año pasado con la capacitación para docentes, y se entregaron cuadernillos que elaboró Nación con la currícula para cada nivel.

Entre los objetivos, el programa destaca la incorporación de la educación integral dentro de las propuestas educativas, la promoción de actitudes responsables ante la sexualidad, la prevención de problemas vinculados a la salud sexual y reproductiva, y procurar la igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres.

En las escuelas de la provincia todavía no se ha concretado de manera sistemática la transmisión de conceptos de la ESI a estudiantes. Además, aunque también se han realizado capacitaciones sobre bullying y discriminación entre niños y adolescentes, los mecanismos para abordar esta problemática no están del todo aceitados. Sí existen equipos interdisciplinarios que intervienen en situaciones de gravedad.