miércoles, 2 de septiembre de 2015

Dramático relato de apremios contra adolescente en San Martín

Una nueva denuncia por apremios involucra a policías de esta ciudad y fue presentada por un efectivo de Gendarmería, que es padre del adolescente agredido. El chico dio a entender que fue sometido a un simulacro de fusilamiento por la espalda. Según la presentación ante la fiscalía, luego de ser arrestado en la vía pública y de recibir varios golpes, al joven de 15 años fue abandonado en medio de la Ruta 40 y fue obligado a correr mientras amartillaban un arma.
En abril pasado se registró en la ciudad un pico de denuncias por apremios policiales que llamó la atención de la fiscalía, por haber superado los promedios históricos. El propio intendente Juan Fernández manifestó en aquella ocasión su "alarma y la necesidad de seguimiento de esta grave situación".

La nueva denuncia –a la que tuvo acceso este diario– fue presentada por Alberto Duarte en representación de su hijo, y consigna que a las 6:20 del pasado domingo 30, cuando el menor de edad caminaba bajo la lluvia junto a su prima en procura de un taxi por avenida San Martín y Rivadavia, advirtió que policías tenían detenido a otro joven conocido.
Se acercó para informarse y en esas circunstancias fue, supuestamente, confundido con otra persona. Relata el joven que "un efectivo que me habló le dijo al otro que me esposara y me retuviera. Estando ya reducido, uno de los policías me golpeó con los puños y con la culata de un arma corta. Me cargaron en una Ford Ranger y me preguntaban por mi nombre y yo les decía que era menor; hasta que les di mi nombre y uno de los policías me dijo: 'Vos sos hijo de gendarme...'".
El menor dice en el texto que, tras los golpes, lo llevaron "hasta el mirador que está yendo a Catritre (Ruta 40, camino de Siete Lagos)". Allí "pararon la camioneta, abrieron la compuerta (de la caja) y me arrastraron de los pies para bajarme mientras me seguían golpeando...".
La golpiza, dice el escrito ante los fiscales, continuó ya sobre el terreno hasta que uno de los agentes le liberó de las esposas y lo conminó a correr en medio de insultos. "Siento que cargan un arma, así que empecé a correr como estaba, golpeado y mojado, haciéndolo en zigzag por temor a que me dispararan", describió.

El joven afirma que cuenta con testigos de la detención y propone en la denuncia que se analicen los registros de las cámaras de seguridad del centro y la Costanera para corroborar sus dichos.
Fuente: Diario Río Negro.