viernes, 7 de julio de 2017

La nieve ya no es blanca

Por Mercedes Lagos

Ya empezaron las vacaciones de invierno y quiero compartir con vos esta actividad que podemos hacer entre grandes y chicos. El ingrediente principal es la nieve, como hay tanta gente rogando que caiga nos vamos a focalizar en encontrar los otros ingredientes que también son importantes; de este modo cuando se cubran los cerros de blanco ya tenemos nuestra actividad lista.

La propuesta que te acerco es convertirnos en artistas de la nieve, con esculturas claro pero también con colores. ¿De qué manera pintamos la nieve? Con un poco de colorante repostero diluido en agua. Lo podemos poner en frascos para pintarlos con pinceles o también en pulverizadores. Podés tener al menos tres colores diferentes para compartir y te aconsejo que te prepares uno para vos para que no te quedes con las ganas (los gustos, en vida).

Cuenta la leyenda de un vecino enamorado que escribía versos por el costado de la ruta por donde pasaba su amor. No se sabe que fue de ellos, si esa historia se derritió como la nieve pero lo que queda es la idea de dejar mensajes escritos en nieve para sorprender a alguien: un saludo de cumpleaños, un dibujo o una obra de arte nívea.


Los colorantes los conseguís en las casas de cotillón (alrededor de $30 c/u) y los pulverizadores en los bazares ($50 aprox.).

Alternativa metereológica: llegado el caso de que no puedas acercarte a algún sitio nevado podés agregarle a la mezcla fécula de maíz y pintar con pinceles paredes y veredas.

Aclaración ecológica: el colorante comestible no contamina y se va con el agua.

¡Que se diviertan, buen fin de semana de vacaciones!