miércoles, 2 de agosto de 2017

Escuela 89: entre arreglos y desarreglos

La escuela 89 sufrió grandes daños luego da la gran nevada registrada días atrás en la ciudad y que traen consecuencias directas sobre los niños y niñas que concurren a dicho establecimiento educativo, ubicado al pie de la ladera del Curruhuinca: desde que retomaron las clases unos 100 alumnos no tienen acceso al almuerzo en el comedor y todos no pueden hacer educación física en el gimnasio. También se cayó una puerta que de casualidad no golpeó a nadie y el aula de música se encuentra en graves problemas.

El peso de la nieve sobre un techo construido sin la pendiente adecuada logró que se rompieran las vigas que lo sostiene en plena cocina que da al comedor donde los niñxs almuerzan dejándolos hasta el momento sin esta posibilidad. También brotó agua del suelo y al picar se encontraron con una especie de manantial que daba paso al agua que viene de arriba nomás.

La buena noticia es que desde Mantenimiento Escolar ayer se estaba trabajando sobre estos puntos, reforzando las vigas y poniendo aislante y cemento al suelo para que se puedan continuar con las importantes y necesarias tareas que se realizan allí. También reforzaron el alero de ingreso al comedor que se había partido. Desde la escuela informaron que esperarán para habilitar nuevamente el espacio a que vengan desde el Consejo Provincial de Educación de Neuquén, del área de Seguridad e Higiene, para que inspeccionen los trabajos y den su conformidad en una correspondiente nota.

Otro tema es el gimnasio. La nieve rompió la salida de la caldera que funcionaba (la otra no se usa porque está rota) y el monóxido de carbono en
lugar de salir al exterior se vuelca hacia el interior del mismo, por lo que no puede usarse por este motivo y por el frío que hace en estos días de grados bajo cero. Aún no fueron a arreglarlos y se hace necesario que suceda cuanto antes.


De todas maneras, el paro de ATE produce que muchos de estos niños y niñas de cualquier forma no tengan clases. De hecho, algún auxiliar de servicio no se adhirió al paro y los grados que cursan en las aulas que ellos limpian, sí tienen clases. El resto no. La suerte es loca, al que toca, toca.