jueves, 19 de octubre de 2017

El domingo voto por primera vez, pero por favor no me aplaudan

Este domingo Francisco vota por primera vez. Lo hará en la Escuela 352 de la Vega Maipú, donde también votará Norberto, su padre. Fran, como lo suelen llamar, va a la Escuela Integral de Adolescentes con Discapacidad N°3 y a Lazos, el Centro de arte y salud para niños y adolescentes de nuestra ciudad. Cumplió hace poquito 18 años, y si bien desde los 16 está en el padrón electoral, junto a su familia decidieron que este era el momento para poder cumplir con el derecho a poner su voto para elegir a nuestros representantes.

Francisco tiene un diagnóstico:  Síndrome de la Fragilidad del Cromosoma X (se lo conoce como X Frágil), que es una discapacidad neurológica, genética y hereditaria, que conlleva en él  un retraso madurativo, una hipotonía muscular, niveles elevados de ansiedad y algunos rasgos del espectro del autismo, entre otros.

Pero ante todo, es un joven con derecho a elegir y a votar; a ocupar su lugar en la sociedad. Para ello, necesita un poco más de preparación y anticipación, así puede hacerlo con éxito y dar un paso más en su crecimiento y autonomía. Y algunos cuidados: Fran necesita que no lo aplaudan luego de emitir por primera vez su voto. Verse expuesto, como le pasa a muchos adolescentes, lo pone en situación de tensión y le genera mucha ansiedad.

Magdalena, su máma, nos cuenta que “nosotros como papás vivimos como en una dualidad: Fran es muy chico para el tamaño que tiene y muy grande para todo lo que puede en realidad hacer. Vivimos en esa cosa de se puede o no se puede… Y pensamos: ¿Por qué no puede participar de un acto electoral en el que habitualmente quedan afuera los chicos con dificultades? ¿Por qué no nos damos la posibilidad de saber que es posible que nuestro hijo también lo haga? Y pedimos ayuda en Lazos para transitar este camino”.

Lucía, de Lazos, nos explica: “Nosotros armamos un plan de trabajo terapéutico. En este caso, comenzamos a pensar qué es una votación y  a desglosar los pasos que requiere. Porque para uno es natural entrar y saludar a las personas que están ahí en la mesa, abrir una puerta, ingresar a un cuarto, tener un montón de cosas para elegir, tener que poner tu elección en un sobre, cerrarlo, depositarlo en una urna, firmar; en fin, un montón de pasos que uno en general no los considera”.

“Una vez que lo desglosamos –continúa Lucía-, armamos un material accesible para Fran. Por ejemplo, empezamos a darle tarjetas con opciones de actividades a realizar para que él tuviera que elegir, poner en un sobre y venir a colocar su elección en una urna que armamos en Lazos. Nosotros le sellábamos el sobre, él firmaba y se iba a realizar la elección que había tomado. Entonces fuimos preparando cada uno de esos pasos que enfrentará en la vida real pero jugando”.

Un paso más en este camino fue comunicarse con María Laura en el Concejo Deliberante y compartir el proceso que estaba viviendo Francisco para estas elecciones. Acordaron un encuentro luego de comunicarse con la Junta Electoral, para que Francisco, acompañado por su padre, pudiera conocer antes del domingo las boletas reales y la urna donde depositará su voto. Allí le dijeron que habrá alguien para acompañarlo y para que no tenga que esperar. En definitiva, para cuidarlo en este proceso que lo llevará a manifestarse como ciudadano. María Laura contó que esta experiencia podría replicarse con otros jóvenes de la ciudad.

Magdalena dice: Fran, con estos actos, empieza a ser un joven más, y no un chico con X Frágil como suele ser etiquetado, y eso lo hace feliz.


PD: las fotos que ilustran esta nota son de Antonio, que tiene el mismo síndrome que Francisco, cuando votó por primera vez.