jueves, 26 de septiembre de 2019

Cuidados Paliativos comenzó a hacer la Rayuela Pajarito que está en la vereda del Hospital


Todos los lunes, en horas de la siesta, desde hace unos siete años, se realiza el Taller de Mosaico en el espacio de Cuidados Paliativos del Hospital Ramón Carrillo. Acuden allí pacientes, en su mayoría en tratamiento oncológico, pero también personas que su estado de salud les impida una “vida normal”. Llegan a este espacio derivados por los médicos y pueden participar los pacientes, pero también los familiares que acompañan el transcurso de la enfermedad o que transitan un duelo.

El taller está a cargo de Patricia Martinese, que es quien coordina el espacio de un grupo, en
general mujeres, que se reúne a veces con la compañía de alguna enfermera o doctora. Este lunes, cuando las visitamos porque comenzaban a realizar la primer baldosa de la “Rayuela Pajarito” que fue creada en el primer Mundial de Rayuela por los alumnos de sexto grado de la Escuela 359 de Cordones del Chapelco, y que estará vistiendo la vereda de Hospital e invitando a jugar para siempre, conversamos con Pato, la tallerista, Melisa, una de las médicas, y Gladis, que acude todos los lunes al espacio.

“La idea de este taller es poder hacer algo lindo para otros, dejar algo de recuerdo y en este caso una rayuela para que los chicos jueguen cuando pasen por el hospital”, explicaron, luego de compartir la idea con el grupo y decidir hacerla.
Ya habían hecho el mural de ingreso a Cuidados Paliativos, los mandalas que están en el techo de cada consultorio para que los pacientes puedan verlos mientras son atendidos, entre otras obras que quedan allí o se van a casa de familiares y amigos.

La realización de la Rayuela Pajarito demandará la utilización de unos 200 azulejos de 15x15 centímetros, que se podrán adquirir con el dinero recaudado en una cena realizada tiempo atrás con motivo de celebrar los 25 años de la Asociación Argentina de Medicina de Cuidados Paliativos, que se hizo en Buenos Aires y en San Martín de
los Andes. Con los fondos reunidos allí se decidió invertir en materiales para los talleres que llevan adelante y que son de vital importancia para cada uno de los concurrentes. Antes recibían donaciones, y con ayuda del CIART 5 se pintaban y horneaban las baldosas para luego ser utilizadas.

Una idea feliz, y una acción súper necesaria para que las Rayuelas estén lindas y en buen estado para que los chicos y las chicas puedan jugar en las veredas de su ciudad, San Martín de los Andes, durante todo el año.